martes, 16 de diciembre de 2014

bailar previene problemas de salud

En  el resto del mundo se están poniendo en práctica estos cursos de baile y esparcimiento para el adulto mayor. En España, por ejemplo, un equipo médico lanzó recientemente un programa de danza y canto para los adultos mayores, con el fin de mejorar su salud y su calidad de vida “Cantar y bailar ayuda a mejorar la coordinación y el equilibrio de los mayores además de potenciar la autoestima y superar la timidez de la persona”. Además, el estudio concluye que “bailar endurece los músculos, incrementa la flexibilidad, previene problemas de salud y merma las posibilidades de padecer enfermedades crónicas como diabetes, obesidad, hipertensión, depresión, osteoporosis o deficiencias cardíacas”.


El baile puede tener otro tipo de ventajas para el adulto mayor. Según el estudio español:   “Con la acción de bailar se consigue reducir el riesgo de caídas, uno de los principales peligros para las personas mayores, pues se mejora el equilibrio, la fuerza y la movilidad. Para los mayores que padecen artritis, párkinson o demencia,  el baile es un complemento que estimula sus capacidades psíquicas y físicas

el baile un amigo de la tercera edad

Dejar que el baile entre en esa etapa madura de la vida tiene efectos terapéuticos en el cuerpo y en el alma de las personas.
Conoce sus efectos.
A sus 65 años, Ligia nunca pensó que una clase de baile la beneficiaría tanto. No solo logró hacer nuevos amigos y amigas, sino que se sentía más activa, tranquila y feliz. En su cuerpo también sintió el cambio, pues los pantalones no le quedaban tan estrechos como antes, y aunque ella no lo notara, su cerebro también estaba ajustándose, para bien, al cambio.

Estudios científicos recientes dicen que el baile puede beneficiar al cerebro humano y prevenir algunas importantes enfermedades como el Alzheimer, pues a través de este se estimulan muchas funciones del cerebro humano.
“El arte es un recurso al que no le hemos dado la atención debida” dice Thomas Prohaska, decano del College of Health and Human Services de la Universidad George Mason en Virginia (Estados Unidos) “Con la danza coreográfica, uno no sólo ejercita el cuerpo, sino que también escucha música y se mueve al unísono".Y aunque el efecto directo del arte tiene mucho camino por recorrer, puesto que los estudios son recientes sobre el tema,   la comunidad científica está atenta a los cambios que el baile puede traer sobre su salud, “estamos interesados en cómo desarrollar programas que tengan un impacto en la salud de la gente. Si identificamos que un programa específico tiene beneficios, la prioridad es cómo hacerlo accesible a mucha gente”, aseguró Lis Nielsen, directora de la división de Conducta e Investigación Social del Instituto Nacional sobre Envejecimiento (National Institute on Aging ANI), de Estados Unidos.


lunes, 15 de diciembre de 2014

Adulto mayor en uruguay


Uruguay no escapa a la revolución demográfica, que se traduce en una disminución universal de las tasas de natalidad y mortalidad, con un aumento cada vez más acelerado del número de adultos mayores.
LA REPUBLICA consultó al presidente de la Comisión del Adulto Mayor de la Intendencia Municipal de Montevideo, Elías Yafalián, quien se refirió a la realidad del anciano en el Uruguay.
“Actualmente existen 444.000 adultos mayores de 65 años, de los cuales un 18% viven solos. En el censo de 2004 muestra que 14.000 ancianos habitan en 838 residencias. Pero según el MSP existen más de 1.000 casas de salud para ancianos, y sólo 29 están registradas. Lo que demuestra la marginalidad del adulto debido a la situación económica en que se encuentra. Para combatir esto la comuna capitalina implementa el programa de ‘Residencia Compartida’. El programa consiste en un equipo interdisciplinario que busca la empatía entre los interesados mediante entrevistas individuales que les permite alquilar una solución habitacional en conjunto acorde a la jubilación de los adultos”.
Residencia compartida les otorga intimidad e integración a los habitantes. Cada adulto es dueño de sus pertenencias, entonces “la calidad de vida y su espíritu mejoran integrándose a la comunidad”. Se convive con dos, tres y cuatro personas en la misma vivienda de acuerdo con el género. Luego de la instalación comienza un seguimiento a través del grupo interdisciplinario.
Actualmente, funcionan seis residencias compartidas, todas ubicadas en sitios donde tienen acceso a la locomoción y a los comercios.
Las destinatarias del programa son todas las personas que vivan solas o necesiten de compañía y que tengan 60 años podrán coordinarlo en la Comisión del Adulto Mayor, en el 2º piso de la IMM, o por el teléfono: 1950, interno: 1940.
Consultado Yafalián respecto a cuál es el rol del adulto mayor en la sociedad manifestó que “tiene un papel muy importante por el conocimiento y la experiencia en la convivencia. Son los que han creado la riqueza del país”.

viernes, 12 de diciembre de 2014

El adulto mayor



El concepto de adulto mayor presenta un uso relativamente reciente, ya que ha aparecido como alternativa a los clásicos persona de la tercera edad y anciano. En tanto, un adulto mayor es aquel individuo que se encuentra en la última etapa de la vida, la que sigue tras la adultez y que antecede al fallecimiento de la persona. Porque es precisamente durante esta fase que el cuerpo y las facultades cognitivas de las personas se van deteriorando.Generalmente se califica de adulto mayor a aquellas personas que superan los 70 años de edad.

 Ahora bien, cabe destacarse, que sin lugar a dudas las mejoras que han sucedido en cuanto a calidad y esperanza de vida en muchos lugares del planeta han sumado para que la tasa de mortalidad de esta población bajase y acompañando a esto se prolongase la cantidad de años, a 70, para clasificar a este grupo poblacional.
Por caso, es frecuente que hoy día nos encontremos con muchísimas personas de esta edad que presentan una vida sumamente activa en todo sentido: trabajan, practican deportes, viajan, estudian, entre otras actividades que normalmente desempeñan individuos más jóvenes.

¿A qué edad se ingresa a la tercera edad?

Por vanidad, por conveniencia, por costumbre, o por lo que sea, las personas generalmente ocultan su edad, al punto que preguntar por ésta ha llegado a considerarse como una falta de educación e incluso como una ofensa, sobre todo cuando se trata de mujeres. Claro está que eso no se predica de todas, pues generalmente las muy jovencitas y las bien mayorcitas no tienen inconveniente en confesarla. Las primeras, porque no tienen motivos para ocultarla, y las segundas, porque ya no tiene sentido esconder algo que de por sí se hizo ya muy evidente.  Así las cosas,  la preocupación por la edad se contrae a aquella franja que oscila entre uno y otro extremo.
Sin embargo, se dan situaciones en que decir la edad, e incluso aumentarla, generadividendos. Basta observar cómo mujeres de edades cercanas a los  55 años y hombres de 60 o un poquito más, no tienen reparos en ubicarse en la cola de los “viejitos” cuando se acercan a las ventanillas de los bancos, o cuando reclaman una silla azul en Transmilenio.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Tercera edad en Costa Rica

 
Los cambios demográficos ocurridos en Costa Rica en las últimas décadas han tenido y tendrán en el futuro cercano importantes implicaciones que el país debe tomar en cuenta. El descenso del número de hijos que tienen las mujeres y el aumento en la esperanza de vida modificaron de manera
importante la estructura por edad de la población. Este paso de altos a bajos niveles de mortalidad y natalidad tiene repercusiones sobre el peso relativo de los distintos grupos de edad. Al disminuir la mortalidad un mayor número de personas sobrevive hasta edades adultas y un mayor número de personas sobrevive hasta edades avanzadas. Este período de tiempo en que aumenta la población
en edad de trabajar es lo que se ha denominado
bono demográfico y tiene importantes implicaciones en las posibilidades de desarrollo del país. La relación entre quienes están en edad de trabajar y quienes están en edades dependientes cambia favorablemente. Así por ejemplo en 1970 por cada 100 personas en edad de trabajar había otras cien en edades dependientes. Actualmente esta relación es de 48 dependientes por cada cien personas en edad de trabajar.Este primer bono demográfico tiene su origen en que mientras esté aumentando la población en edad de trabajar, lo que ocurre es que hay un mayor aumento de productores efectivos que de consumidores efectivos. Este primer bono produce por
un lado beneficios a los hogares: hay más perceptores  
de ingresos y las familias son en general más
pequeñas. Estos beneficios son los que disfrutamos desde hace casi dos décadas.


 
El segundo bono o dividendo demográfico se origina en el aumento de capital por trabajador que resulta de la acumulación en previsión de las necesidades de consumo en la vejez y la caída de los ingresos laborales. Para que ello ocurra sin embargo, la materialización del segundo dividendo demográfico depende aun más que el primero de ciertas políticas.
Requiere, que las tasas de ahorro se mantengan por
lo menos constantes o, que la propensión a ahorrar
para la vejez se incremente ante la percepción de mejoras en la esperanza de vida.La vinculación del proceso de envejecimiento con las posibilidades de desarrollo del país se basa en consideraciones posibles pero requiere de políticas públicas.Estas políticas, por acertadas que sean, no bastan por sí solas, pues su éxito depende del logro de las personas durante sus años de preparación y de participación en el sistema productivo. En otras palabras, son políticas
que estimulan y hacen posible la previsión a largo plazo
de las personas y de las familias.
Desde el punto de vista del comportamiento, ante la mayor esperanza de vida y el aumento del número de años que se viven después del retiro de la fuerza de trabajo, es de esperar que las personas tomen previsiones y aumenten su ahorro. Es difícil que eso ocurra,sin embargo, en ausencia de un sistema de pensiones sólido o de incentivos para mantenerse en la fuerza de trabajo, particularmente en el caso de las mujeres.







 

martes, 2 de diciembre de 2014

Cuidados para una persona con Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer puede crear trastornos familiares significativos. Los roles y responsabilidades de los miembros de la familia cambian, y cada uno maneja estos ajustes de forma diferente. No es sorprendente que aparezcan conflictos. Algunos miembros de su familia estarán entusiasmados con entender la enfermedad del paciente, mientras otros, tal vez, nieguen el problema. El médico del paciente probablemente será su principal fuente de información. De todos modos, no todo el mundo se siente cómodo haciéndole preguntas a un médico, incluso cuando quieren más información.
Tenga en mente las siguientes sugerencias cuando hable sobre la enfermedad con el doctor del paciente y otros profesionales médicos. Pídale al médico que:
  • Use un lenguaje simple y cotidiano y que evite los términos profesionales.
  • Presente la información en pequeñas partes.
  • Use ejemplos y analogías.
  • Provea lectura para la casa o material audio-visual.
  • Provea otras posibles fuentes de información. Usted y su familia pueden querer consultar fuentes tales como filiales locales de la Asociación de Alzheimer, la página de Internet de esta asociación e, la página de Internet de la Asociación Americana de Geriatría Psiquiátrica (Association for Geriatric Psychiatry,y otras fuentes en Internet.
El paciente, usted y otros miembros de la familia deben:
  • Repetir lo que los profesionales dicen para asegurarse que entendieron la información.
  • Tomar notas si eso los ayuda a retener la información.
  • Preguntar cuando no entienden lo que fue dicho.
  • Contactar al doctor si tiene nuevas preguntas. No espere absorber toda la información en la primera consulta.
Como persona a cargo del paciente con la enfermedad de Alzheimer usted puede experimentar un rango de emociones naturales en respuesta a la enfermedad. Estos sentimientos, que pueden incluir frustración, enojo, miedo y tristeza, así como preocupación por sus propios problemas momentáneos de memoria, pueden ser controlados hablando con un médico y/o un consejero profesional si es necesario.

Más allá de las reacciones naturales frente a la enfermedad, usted y su familia pueden experimentar altos niveles de estrés. De hecho, hasta el 50 por ciento de las personas que brindan los cuidados primarios experimentan un significativo sufrimiento psicológico, incluyendo depresión. El estrés de la persona que atiende al paciente puede producir serios problemas psicológicos y de salud. Usted y su familia deberían estar atentos a síntomas tales como:

  • Negación
  • Enojo
  • Alejamiento de la vida social
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Agotamiento
  • Falta de sueño
  • Irritabilidad
  • Falta de concentración
  • Problemas de salud
Adaptado de Estrés y otros problemas que aquejan al que cuida al enfermo de Alzheimer, un Folleto de la Asociación de Alzheimer.

Aquellos que experimentan estas condiciones no proveen el mejor cuidado para sus pacientes. Si usted está experimentando alguno de estos síntomas, debe buscar tratamiento tanto para su beneficio como para el del paciente. Varios tratamientos y técnicas pueden mejorar la calidad de vida y bienestar suyo, del paciente y del resto de su familia.