miércoles, 5 de noviembre de 2014

Importancia de los abuelos en la vida de los niños.

Los abuelos han dejado de ser los padres ausentes de los padres, que visitábamos los fines de semana o durante el verano que consentían a sus nietos, la importancia de los abuelos en la vida de los niños  ha crecido considerablemente, éstos son grandes amigos de los niños, los cuidan, los llevan, asisten sus obligaciones, su alimentación y comparten sus experiencias con ellos.
Se constituyen, por decirlo así, en unos segundos padres, el eje fundamental en el equilibrio y el sustento del hogar ya que muchos padres no logran armonizar de manera efectiva su vida laboral y su vida familiar.
A pesar de la maravillosa experiencia, este hecho puede representar varias consecuencias negativas, que los abuelos no puedan disfrutar tranquilamente de su jubilación y en lugar de eso deban hacerse cargo de niños pequeños, o incluso que los padres se sientan inconformes respecto a la laxitud con la cual los niños son tratados con sus abuelos

Pasos para crear una buena relación entre padres y abuelos.

La importancia de los abuelos en la vida de los niños está más que comprobada, los abuelos no sólo cambian la vida de los niños y sus padres, sino que se hacen trascendentales en la atención, el cuidado, la educación y protección de los niños en la casa.

martes, 4 de noviembre de 2014

Relación de los abuelos con los padres de sus nietos

No siempre se puede decir que la relación de los abuelos con los padres de sus nietos sea la mejor posible. Infelizmente, pueden existir conflictos cuanto al tipo de educacion  que es aplicada al niño. Las generaciones son distintas y diferentes también son los criterios de educación. Los más jóvenes no pueden cambiar los razonamientos de los más mayores. Los abuelos no están más para educar. Ya han educado, bien o mal, a sus hijos.
Los abuelos están para dar cariño, echar una mano de vez en cuando, y pasar un buen rato con sus nietos. Si los abuelos van a estar con los nietos, lo ideal es que haya un acuerdo entre las partes, para el bien del niño y de todos. Para eso, es necesario que entre los padres y los abuelos exista una relación tranquila, específica y verdadera, libre de celos, en la que reine el respeto a las exigencias y a los hábitos del otro.

Una asignatura que nadie más enseña

El fondo del problema, señala el autor, esta en los mismos factores sociales, espirituales y culturales que perjudican a la familia en general. Christensen propone algunas soluciones al alcance de las familias mismas.
Los abuelos, dice Christensen, deben renunciar a la extendida aspiración de disfrutar de un cómodo retiro lleno de diversiones y de viajes de placer. Por el contrario, tienen la posibilidad de llenar los últimos años de su vida con una tarea más útil y satisfactoria: dedicarse a sus hijos y nietos. A su vez, los padres deberían tener en cuenta el factor de la proximidad de los abuelos a la hora de fijar su residencia. Conviene también "apagar mas a menudo la televisión y el video para que los nietos puedan escuchar historias narradas por los abuelos". Hay que hacer un sitio a los abuelos en los planes familiares, para que compartan con los nietos las vacaciones, los días de fiesta, y la asistencia a actos de culto. Y, aunque esto suponga un sacrificio, la familia misma debe ocuparse directamente del cuidado de los abuelos ancianos, sin recurrir a la residencia o al hospital salvo cuando no quede otro remedio.
Desde cierto punto de vista, hoy los abuelos son mas necesarios que nunca. Su ayuda puede ser especialmente valiosa para los matrimonios jóvenes que necesitan dos sueldos. Pero los abuelos son mucho más que una buena guardería: son un eficaz complemento de la tarea educativa de los padres. Como dice el citado psiquiatra Kornhaber, "La asignatura que imparte el abuelo no se enseña en ningún otro sitio".

Abuelos atendidos en casa

Otro hecho que favorece la marginación del abuelo es la creciente tendencia a transferir a instituciones especiales la responsabilidad de cuidar de los ancianos, que tradicionalmente ha corrido a cargo de la familia. Esto es, en parte consecuencia de la baja fecundidad, pues cada vez más ancianos tienen uno solo o ningún hijo que pueda ocuparse de ellos. También influye el aumento de familias en que trabajan los dos cónyuges.
Christensen señala un factor mas: la resistencia pensar en la muerte. Citando al historiador francés Philippe Ariés, "la muerte se ha convertido en un tabú, en una cosa innombrable". Se prefiere que el pariente anciano muera en el hospital, donde "saben que hacer en estos casos", en vez de en casa, rodeado de la familia, nietos incluidos. La agonía y la muerte se han hecho casi invisibles, salvo para los profesionales sanitaristas.
El olvido de la muerte fomenta la búsqueda de satisfacciones terrenas. "Cuando la moralidad dominante -dice Christensen- se basa en la existencia de un juicio después de la muerte, los que está cerca de ella naturalmente son objeto de un profundo respeto". Mientras que si sólo se persigue el éxito y la recompensa en esta vida, la reverencia a los ancianos se pierde en gran medida.
Para que los abuelos vuelvan a ocupar el lugar que merecen, el autor cree que es preciso reformar los sistemas de seguridad social, de modo que las familias contribuyan más al cuidado de sus mayores en forma directa. El mal estado financiero de la seguridad social en muchos países puede hacer que, en el futuro, esta opinión se convierta en un imperativo. De todas formas, no es una cuestión meramente económica. Si la familia numerosa sigue siendo una rara avis, resultará difícil que los ancianos pasen del asilo al hogar familiar.

Drogadiccion en el adulto mayor

El consumo de drogas no tiene carácter excluyente, legales e ilegales son el blanco de personas de cualquier grupo etario. Las campañas de prevención están mundialmente dimensionadas, alertando sobre los perjuicios de estas prácticas para la salud de consumidores activos y pasivos. Nuestro país no está exento de ello, motivo de estas páginas dirigidas al fortalecimiento de la conciencia de aquellos que lejos de encontrar la satisfacción plena, no son más que víctimas, en la mayoría de los casos salvables. El adulto mayor en su condición de grupo vulnerable por las características de esta etapa de la vida, constituye el centro de este trabajo, dedicado a llamar la atención sobre este flagelo y sus consecuencias para la calidad de vida del individuo.

Dado el aumento que ha tenido el consumo de drogas tanto legales como ilegales a nivel mundial y lo perjudicial que resultan las mismas en la salud de quienes las ingieren y de todos aquellos que los rodean, fenómeno del que no se escapa nuestro país, surgen las principales motivaciones que inspiran la realización de este trabajo, convencidos además que solo su continuado e incansable estudio y la divulgación del tema, alejados de cualquier tabú (económico, social, cultural…) en su definición, contribuirá al fortalecimiento y la educación general y quienes en el futuro, deseamos contar con cada vez menos las víctimas que las drogas aúnan y los daños que causan a la humanidad.

La mendicidad en adultos mayores

La indigencia en la tercera edad es una situación de abandono, marginación social y desempleo que viven los ancianos caleños con discapacidades específicas frente a la sociedad, que carecen de vivienda adecuada, de ingresos propios y que viven en una situación de pobreza.

El problema de la indigencia en la tercera edad se ha venido originando desde mucho tiempo atrás, siempre se ha tenido la concepción de que los abuelos son personas muy difícil de manejar o de llevar debido a su estado de vejez, en muchas familias no se ve a ese ser como alguien que necesita del apoyo, la comprensión y el cariño de los demás miembros del núcleo familiar y es esta la causa principal de que nuestros ancianos se sientan como un objeto más de la casa que no sirve para nada llevándolos a un estado de total depresión y abandono lo que los conduce a buscar otros espacios donde según ellos puedan demostrarse y demostrar que pueden valerse por si mismos a través de métodos no muy dignos y adecuados para su edad, entre los más notorios la mendicidad y la indigencia.
Otra característica negativa y que contribuye al crecimiento del problema es la indiferencia por parte de la sociedad que no ha aprendido a convivir como hermanos, para que poco a poco solucionemos conjuntamente la crisissocial de la ciudad. Actualmente en Cali se vive con más egoísmo y evasión frente a
Al abordar el problema nos preguntamos por qué investigar o realizar este proceso, el cual está arraigado a unas razones basadas en el espíritu crítico con una proyección comunitaria, por lo tanto esto nos conlleva a realizar una labor social, donde lo principal es ayudarlos y sobre todo hacer que la sociedad al igual que los indigentes puedan dejar a un lado sus diferencias permitiéndoles una mejor relación basada en la reconciliación.
La razón primordial por la cual escogimos esta problemática es la inequidad social impulsada por el elitismo caleño centrada en la falta de solidaridad por parte de los mismos que contribuiría a la reconstrucción de la Cali amable que se ha perdido a través de los años por la falta de valores cívicos en nuestra sociedad.
Aunque la problemática de la indigencia es tratada en el municipio de Cali todavía existen factores que se deben mejorar para llegar a una solución efectiva a nivel local que permita realizar una labor social enfocada en el bien común y en el desarrollo humano.osndice.jpg